Es estrictamente necesario que empecemos a tomar el control real de nuestros negocios. 

¿Cómo es posible que solo sabemos cuánto vendemos o cuánto cobramos cada mes, que vemos los estados financieros cada año y, para colmo, solo lo usamos para fines de algunas formalidades bancarias o de exigencias de clientes o suplidores internacionales y no para analizar el desempeño de la empresa?

De ahora en adelante, tenemos que conocer, ver y controlar la situación financiera de la empresa manejando las informaciones claves del negocio cada día, cada semana y cada mes: conciliacion bancaria, presupuesto mensual, flujo de caja, cuentas por pagar, cuentas por cobrar, etc.